Amigos del Mercado, Diego Martinez Burzaco

El metal más sensible a la reactivación global​​​​​​​

By On Diciembre 07,16

Cuando hablamos de metales lo primero en que pensamos es el oro y la plata. Sin embargo, hay muchos de ellos que tienen un uso industrial importante y que pueden sacar provecho si 2017 es el año de la recuperación. Te presento uno de ellos.

En Argentina, la inflación ha sido insoportablemente alta en los últimos años. Tal es así, que todo valor monetario de baja denominación es prácticamente detestado y ha perdido noción de ser. Esto ocurre principalmente con las monedas de circulación legal como las de 5, 10, 25 y 50 centavos de pesos. Pero también con las de $ 1 y $ 2. Cada vez menos gente las considera dinero útil y trata de evitarlas. Me ocurre a mí en muchas situaciones cuando compro algún bien y me dan monedas de vuelto. No las quiero y las dejo olvidadas en un cajón. Sin embargo, las monedas de $ 1 y $ 2 tienen una particularidad especial. El valor de los metales con los que están hechas es más grande que el valor nominal, por lo que si no fueran monedas de curso legal uno podría fundirlas, vender los metales y sacar más dinero que el que realmente expresan. Los componentes principales son cobre y níquel. Precisamente estos metales han dado un gran salto en el último mes de noviembre. Sobre todo fue realmente espectacular la performance del segundo, donde la tonelada métrica de níquel pasó de US$ 10.300 a inicios de noviembre para ubicarse en los US$ 11.600 actuales. Se trata de un salto de 12,6% en apenas cinco semanas. 1-niquel Se trata de un avance muy importante, aunque los valores actuales poco tienen que ver con los casi US$ 50.000 por tonelada métrica que cotizaba el metal antes del colapso económico global de 2008. El 65% del níquel consumido a nivel global se emplea en la fabricación de acero inoxidable austenítico y otro 12% en superleaciones de níquel. El 23% restante se reparte entre aleaciones, baterías recargables, catálisis, acuñación de monedas y recubrimientos metálicos. Como se observa, el uso de este metal está muy atado a la actividad económica global. Entonces, ¿por qué subió tanto en tan pocos meses? Una combinación de factores, principalmente dos, es lo que está impulsando a este tipo de metales industriales a una recuperación no antes vista desde hace por lo menos cinco años. El primer factor fue la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Este país representa el 25% de la economía global y conociendo las intenciones del lanzamiento de un gran programa de infraestructura por parte del candidato republicano electo es de esperar que la demanda de estos metales se incremente a buen ritmo. El otro factor se llama China. La segunda economía mundial fue objeto de severas proyecciones apocalípticas durante muchos años sobre la posibilidad de un “aterrizaje forzoso” de su economía (el famoso hard landing). Sin embargo, el Gobierno de ese país ha tenido éxito en desarrollar una transición ordenada para pasar de tasas de crecimiento anuales en torno al 9% a las actuales 6,5% / 7% en promedio. De hecho, en los últimos meses hemos visto que la actividad manufacturera en el gigante asiático ha comenzado a traccionar positivamente nuevamente, lo que sugiere que la actividad podría estar volviendo a tomar un buen ritmo. 2-manu-china El indicador PMI, que se muestra en el gráfico, mide el nivel de actividad manufacturera de un país. Una lectura por encima de los 50 puntos indica que está en terreno de expansión, mientras que por debajo de ese nivel indicaría contracción. Prácticamente en todo 2016 el PMI chino estuvo en zona de expansión. Esto dos drivers motorizan el níquel como una opción de inversión. Claro está que los riesgos de esta apuesta son los mismos que impulsan hoy el buen momentum del metal: 1. Que Trump no cumpla con su promesa de campaña en términos del gran programa de infraestructura. 2. Que China finalmente enfrente una restricción en su crecimiento. Como la demanda de níquel está muy ligada a la demanda de acero y China consume el 51% de lo que se produce en el mundo, el gigante asiático es determinante. ¿Cómo jugar esta opción? La apuesta más convencional es el ETF iPath Bloomberg Nickel Subindex Total Return ETN (JJN) que refleja la evolución del precio del metal directamente. La otra alternativa, algo más agresiva, es buscar una empresa minera con fuerte producción de níquel que pueda sacar provecho de este contexto. A tu lado en los mercados, Diego Martínez Burzaco.  

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